LA PRUEBA FINAL

Elegid sabiamente, Edu y Aurea

Habéis llegado hasta aquí.
Habéis abierto la caja.
Habéis escaneado el código.
Y ahora estáis a un único paso de descubrir qué se esconde al final de esta aventura.

Como os prometimos, llega el momento de elegir vuestra última prueba.

Sobre el papel, ambas opciones son perfectamente válidas.
En la práctica… digamos que una de ellas incluye callejear, desesperación y un código interminable; y la otra incluye comida, amigos y posiblemente vermú.

Nosotros no queremos influir en vuestra decisión.
Pero tampoco vamos a fingir que no tenemos favorita.


PRUEBA Nº 1

OPERACIÓN: BUSCA LA PUERTA

Teruel.
Veinte portales.
Veinte puertas misteriosas.
Cuarenta dígitos para completar un código que os llevará hasta vuestro destino final.

La mecánica es sencilla. O eso parece.

Recibiréis la fotografía de la puerta de un portal situado en algún punto de Teruel. Vuestra misión será localizarla, desplazaros hasta ella y enviarnos el número correcto del portal.

Solo cuando vuestra respuesta sea correcta recibiréis la siguiente fotografía.

Y así sucesivamente.

Una puerta.
Un número.
Una nueva puerta.
Otro número.

Hasta completar las 20 localizaciones y reunir los 40 dígitos del código definitivo.

Una prueba ideal para quienes disfrutan paseando sin rumbo, discutiendo por Google Maps, recorriendo Teruel de punta a punta y preguntándose en la puerta número 14 qué clase de amigos han decidido invitar a su boda.

Esta opción incluye:

  • Veinte puertas repartidas por Teruel.
  • Veinte desplazamientos de dudosa necesidad.
  • Cuarenta dígitos que deberéis conseguir sin equivocaros.
  • Un riesgo elevado de acabar odiando los portales, las calles y a La Cofradía del Vermú.
  • La satisfacción de poder decir: “Lo conseguimos”, aunque nadie entienda muy bien por qué lo intentasteis.

Nivel de dificultad: innecesariamente alto.
Nivel de romanticismo: discutible.
Nivel de hambre al terminar: considerable.


PRUEBA Nº 2

OPERACIÓN: HONRAR A LA COFRADÍA

Tras una profunda reflexión y un exhaustivo análisis científico, La Cofradía del Vermú ha llegado a una conclusión incontestable:

Los grandes acontecimientos de la vida deben celebrarse alrededor de una mesa.

Por eso, vuestra segunda opción consiste en organizar una experiencia que haga honor al noble, histórico y respetadísimo nombre de nuestra cofradía.

La misión será reunir a los integrantes de este regalo en una jornada gastronómico-festiva, preferiblemente en el ya mítico enclave conocido como Villa Edu. En caso de indisponibilidad del recinto, se aceptará otra ubicación digna de acoger semejante celebración.

El formato queda en vuestras manos:

Una barbacoa.
Una paella.
Una comida memorable.
Un aperitivo que termine enlazando con merienda, cena y copa.
O cualquier evento en el que quede demostrado que sabéis tratar a vuestros amigos como merecen.

Pero cuidado, porque no todo va a ser poner hielo, encender unas brasas y sacar cuatro aceitunas.

Esta prueba contiene un requisito especial e innegociable:

El Reto Aurea

Aurea deberá preparar un aperitivo innovador para todos los asistentes.

No vale abrir una bolsa de patatas y colocarla en un cuenco bonito.
No vale una tabla de queso “conceptual”.
No vale decir que la innovación consiste en servir el vermú sin hielo.

Queremos un aperitivo en el que se note el talento, la creatividad y, sobre todo, ese apego a la Escuela de Hostelería que esperamos que todavía conserve.

Una creación digna del momento.
Una pequeña obra culinaria.
Algo que podamos probar, comentar y, si todo sale bien, pedir que se convierta en tradición anual.

Esta opción incluye:

  • Amigos.
  • Comida.
  • Brindis.
  • Vermú, como exige el protocolo.
  • Una posible inauguración oficial de Villa Edu como sede social.
  • El regreso de Aurea a los fogones en una misión de alta responsabilidad.
  • La oportunidad de conseguir vuestro regalo mientras todos celebramos juntos.

Nivel de dificultad: razonable y delicioso.
Nivel de romanticismo: alto, especialmente después del segundo vermú.
Nivel de hambre al terminar: esperamos que ninguno.


ANTES DE ELEGIR…

Queremos dejar claro que ambas pruebas han sido diseñadas con todo nuestro cariño.

La primera está pensada para poner a prueba vuestra resistencia física, mental y matrimonial.

La segunda está pensada para celebrar que os habéis casado, reunirnos una vez más, comer bien, brindar mucho y crear otro recuerdo de esos que acaban formando parte de vuestra historia.

Nosotros no podemos decidir por vosotros.

Aunque, puestos a opinar, un paseo eterno buscando portales está muy bien…
pero una jornada en Villa Edu, entre brasas, aperitivos, amigos y vermú, nos parece bastante más acorde con el espíritu de este regalo.

Elegid con el corazón.
Elegid con inteligencia.
Elegid recordando quién tendrá que validar cada una de las veinte puertas si escogéis la primera opción.

El destino de vuestro regalo está en vuestras manos.

Con amor, hambre y una objetividad absolutamente cuestionable,

LA COFRADÍA DEL VERMÚ