MISIÓN CUMPLIDA… ¿O NO?

Enhorabuena, Edu y Aurea

Contra todo pronóstico, habéis conseguido abrir la caja.

Sinceramente, teníamos nuestras dudas. No por vuestra capacidad, claro… sino porque después de una boda, una resaca y probablemente varios intentos de forzar el mecanismo, cualquier ser humano habría terminado tirando la caja por la ventana.

Pero lo habéis logrado.

Habéis superado la primera prueba.

Y decimos primera porque, como ya deberíais haber sospechado, vuestro regalo no iba a ser tan fácil de conseguir.

La Cofradía del Vermú ha trabajado durante semanas —o, al menos, durante varias conversaciones de WhatsApp acompañadas de poca sensatez— para preparar una última misión a la altura de vuestra historia.

Una misión que pondrá a prueba vuestro ingenio, vuestra capacidad de organización, vuestra paciencia y, posiblemente, vuestra tolerancia hacia vuestros amigos.

Pero tranquilos.
Porque somos amigos.
Y, sobre todo, porque somos muy majos

Por eso, en lugar de imponeros directamente vuestra última prueba, hemos decidido concederos un privilegio extraordinario:

Podéis elegir vuestro destino

Ante vosotros se abren dos caminos.

Dos pruebas diferentes.
Dos formas de acercaros al ansiado premio.
Dos oportunidades de demostrar que estáis preparados para recibir aquello que os espera al final de esta aventura.

Elegid con cuidado.
Una vez tomada la decisión, no habrá vuelta atrás.*

* Bueno, seguramente sí la habrá, pero queda mucho más épico decirlo así.

Preparad vuestra mejor actitud, vuestro sentido del humor y esas ganas de meteros en planes dudosos que tantas alegrías nos han dado a lo largo de los años.

El regalo está un poco más cerca.
Pero todavía tendréis que ganároslo.

¿Estáis preparados para la prueba final?